Las funciones de los seres vivos
Una última característica que tienen en común todos los seres vivos es su capacidad para realizar algunos procesos que les sirven para mantenerse vivos o para dar lugar a otros seres vivos parecidos a ellos mismos. Esos procesos son lo que conocemos como funciones vitales.
- Las funciones de nutrición consisten en que los seres vivos somos capaces de conseguir del exterior la materia y la energía que necesitamos. Con ellas podemos mantener nuestras estructuras, reparándolas a medida que se van estropeando o crear otras nuevas (crecimiento). Al utilizar esa materia producimos residuos que debemos eliminar, lo que también forma parte de nuestros procesos de nutrición.
- Las funciones de relación nos permiten recibir información que nos resulta necesaria, tanto procedente del exterior, del medio que nos rodea, como de nuestro propio interior. Una vez que hemos recibido esa información la utilizamos para reaccionar ante ella de una forma adecuada. Por ejemplo, si la información recibida es que tenemos sensación de calor, una respuesta conveniente es el sudor.
- Las funciones de reproducción, finalmente, permiten dar lugar a nuevos seres vivos, parecidos a los originales. De esa forma, aunque un organismo concreto acabe muriendo, la propia vida continúa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario