sábado, 4 de noviembre de 2017

PODA DE ÁRBOLES

El invierno es la mejor época para podar los árboles, si hiciera falta, ya que al estar en reposo perderán menos savia. Es una operación sencilla, pero es necesario saber dónde y cómo cortar. En caso de duda, mejor consultar antes que someter al ejemplar a una operación de consecuencias irreversibles.
Eliminar selectivamente algunas ramas del árbol permite orientar su crecimiento y darle mayor vigor a la estructura. La poda sirve también para evitar ramajes demasiados densos, que impiden que la luz llegue uniformemente a todas las partes provocando un desarrollo desigual del ejemplar. Además, contribuye a estimular la floración y la fructificación.
La mejor época para podar los árboles es el invierno, cuando están en reposo. Es fundamental efectuar los cortes en el lugar más adecuado y que sean lo más limpios posibles. Los desgarros y el uso de herramientas sucias u oxidadasdificultan la cicatrización y pueden favorecer la aparición de enfermedades.
Elegir el tipo de poda adecuado
Existen varias técnicas para llevar a cabo la poda, que habrá que aplicar en función de la edad del ejemplar y del efecto que se quiera conseguir.
• La poda de formación se efectúa durante los primeros años posteriores a la plantación. El objetivo es orientar el crecimiento del árbol para obtener una estructura de ramas fuertes y bien distribuidas y situar la copa a cierta altura del suelo. También sirve para crear un determinado contorno, por ejemplo en espaldera. Este tipo de poda está especialmente indicado para los árboles frutales, ya que favorece el aumento de la producción y facilita la recolección.
• Una vez que el árbol está bien formado, será suficiente con realizar una poda de mantenimiento, que consiste en eliminar elementos indeseables como ramas secas o con riesgo de rotura, tocones, chupones… o simplemente aclarar la copa de un ramaje excesivo y darle forma.
• A veces hay que recurrir a podas drásticas para devolverle a un árbol su vigor. Esta técnica, conocida como desmochado,consiste en efectuar cortes severos a uno o dos centímetros del tronco principal. Se suele emplear también para controlar el crecimiento de árboles en espacios reducidos. Pero antes de acometer esta poda excepcional hay que saber qué especies la toleran bien y cicatrizan con rapidez. En caso de duda es clave consultar con un experto; en tu centro de jardinería sabrán aconsejarte.
Cómo se poda
El corte se debe efectuar en la base de la rama pero siempre por encima del cuello, es decir a unos centímetros sobre la unión con otra rama. Además, las yemas tienen que quedar a una distancia de al menos cinco milímetros del corte. La incisión deberá ser en diagonal cuando existen yemas alternas a lo largo de la rama, y recta cuando las yemas crecen a la misma altura del tallo.
Si el ejemplar es mediano o grande y es necesario trepar a la copa para podar es imperativo llevar un arnés de seguridad. En ese caso, lo mejor es encomendar la tarea a personal especializado.
¿Qué herramientas usar?
 Las tijeras de mano o podaderas, más manejables que los serruchos, están indicadas para las ramas más pequeñas. Constan de una hoja cortante en forma curva y otra que sirve de apoyo. Las tijeras de una sola mano se emplean para podar ramas de unos 20 milímetros de diámetro, y las de dos manos para cortar tallos de 30 milímetros en adelante. Los mangos largos de las podaderas de dos manos ahorran mucho esfuerzo.
• Las sierras o serruchos de poda son necesarias para podar ramas gruesas. Las hay de muchas clases en función de su tamaño, el tipo de dientes, el espesor del cuerpo (rígido o flexible) y la forma de la hoja (curva, recta o plegable). Es fundamental que los dientes estén perfectamente afilados.
• Los cuchillos o navajas de jardinero se utilizan para rematar determinados cortes de ramas gruesas que no quedan limpios con otras herramientas. Su hoja curva y afilada favorece un corte neto y preciso.
Cuidar la espalda mientras se poda
Si la zona de poda está en alto, no es conveniente ponerse en puntas de pie intentando estirarse para alcanzar las ramas. Es mejor recurrir a una escalerilla o escalera de tijera para colocarse al nivel de lo que se quiere cortar: el área de trabajo ha de quedar entre el pecho y los ojos. Si es posible, lo más conveniente sería poder apoyar la mano izquierda sobre una pared o soporte a la altura del hombro. Se debe intentar flexionar el codo del brazo que trabaja.

Consejos útiles sobre la poda. Distintos cortes a realizar.

Como cada año, o cada dos, según nuestra necesidades conviene dar un repaso y acicalar a los árboles de nuestro huerto o jardín. Para ello es conveniente disponer de algunas nociones básicas sobre la poda de ramas de distinta envergadura, ya que no es lo mismo el corte que necesita una rama de pocos centímetro de grosor que una rama gruesa con varios años de vida.
Con la poda además de tener un árboles bonitos podemos conseguir unos ejemplares sanos y fuertes. Por eso es conveniente atreverse y decidirse a practicar la poda teniendo en cuenta algunas "normas" bastantes sencillas.

Razones para Podar
Las principales razones para podar árboles ornamentales y de sombra son: la seguridad, la salud y la estética. Además, la poda puede estimular la producción de fruta y elevar el valor de la madera. La poda por seguridad  implica remover las ramas que podrían caer y causar lesiones, o daños a la propiedad; suprimir las que obstruyen la visibilidad en calles o entradas de vehículos; y suprimir las que interfieren con líneas de servicio público. La poda por seguridad se puede evitar, en gran parte, eligiendo con cuidado especies que no crezcan más allá del espacio disponible y que posean la forma y el vigor apropiados para cada lugar.

La poda por razones de salud  implica remover la madera enferma o infestada
de insectos, el adelgazamiento de la copa para mejorar la ventilación y reducir problemas de plagas, y la remoción de las ramas que rozan o se entrecruzan. La mayor utilidad de la poda es estimular el desarrollo de una estructura vigorosa en los árboles y reducir la probabilidad de que los dañen las inclemencias del tiempo. Quitar las ramas rotas o dañadas ayuda a curar las heridas.

La poda por estética  intenta mejorar
las características naturales de los árboles y alentar la producción floral. La poda para mejorar la forma es especialmente útil con árboles de crecimiento abierto, que pierden muy poco follaje en forma espontánea.


Todas las plantas leñosas pierden ramas por la sombra y la competencia. Las ramas que no producen los carbohidratos necesarios para mantenerse, por fotosíntesis, mueren y luego caen; las heridas resultantes se sellan con tejido cicatricial (callo). El viento o la acumulación de nieve y hielo puede arrancar las ramas débilmente unidas. Las ramas arrancadas por fuerzas naturales suelen dejar grandes heridas con desgarramientos que rara vez sanan. Como práctica de cultivo, la poda puede complementar o sustituir esos procesos naturales, aumentando así el vigor y la longevidad de las plantas.

La forma de los árboles es muy variada, pero las más comunes son piramidal (excurrente) y esférica (decurrente). Los árboles de copa piramidal, por ejemplo., la mayoría de las coníferas, tienen tronco central fuerte y ramas laterales más o menos horizontales, que no compiten por la dominancia con el tronco central. Los árboles de copa esférica, por ejemplo., casi todos los de madera dura, tienen muchas ramas laterales que compiten por la dominancia.

Para reducir la necesidad de podar, lo mejor es estudiar la forma natural del árbol. Es muy difícil dar una forma antinatural a un árbol sin un trabajo constante de mantenimiento.

El desramado y la poda ornamental son casos extremos de poda para crear un efecto deseado no natural. El desramado es la poda anual de árboles para remover todo el follaje nuevo. Al año siguiente hay gran profusión de vástagos en las puntas de las ramas. En la poda ornamental se da forma geométrica o de animales a árboles o arbustos. El desramado y la poda ornamental son aplicaciones especializadas de la poda para alterar la forma natural del árbol. La poda ornamental demuestra que, con cuidado y atención, se puede dar casi cualquier forma a las plantas. Sin embargo, así como la poda apropiada puede mejorar la forma o el carácter de las plantas, la poda incorrecta puede destruirlas.


Figura 1 En color azul las ramas que
se deben podar.
Métodos de Poda 
Con árboles jóvenes, el objetivo de la poda debe ser darles una estructura vigorosa. A medida que maduran, la meta de la poda será, más bien, mantener su estructura, su forma, su salud y su apariencia.

En la poda correcta, los cortes se hacen en los nudos, es decir, en la unión de las ramas o vástagos. En primavera, el crecimiento anual empieza en las yemas y los vástagos, hasta que se forma un nuevo nudo. El tramo de rama entre dos nudos se llama entrenudo.

Los tipos más comunes de poda son:

1. Adelgazamiento de la copa (Fig. 1)


 El adelgazamiento de la copa, sobre todo en árboles de madera dura, es el corte selectivo de ramas para mejorar la penetración de luz y la circulación del aire en la copa. Su fin es conservar o desarrollar la estructura y la forma del árbol. Para evitar tensiones innecesarias y la producción excesiva de vástagos epicórmicos, no se debe cortar más de la cuarta parte de la copa viva en una sola operación. Si necesita podar más, hágalo en varios años sucesivos.


Figura 2
2. Elevación de la copa (Fig. 2)

La elevación de la copa consiste en cortar ramas de la parte inferior de un árbol a fin de dejar espacio para peatones, vehículos, edificios o servicios, u obtener troncos limpios en la producción de madera. Si poda las ramas bajas del pino blanco puede prevenir la roya. Para árboles que crecen en la calle, el reglamento municipal suele especificar el espacio libre mínimo. Después de la poda, la relación entre el follaje vivo y la altura total del árbol debe ser cuando menos de dos tercios (p. ej., un árbol de 12 m debe tener ramas vivas en los 8 m superiores por lo menos).

En árboles jóvenes, puede conservar ramas “temporales” en el tronco para propiciar la forma ahusada y protegerlos del vandalismo y las enfermedades por exceso de sol. Elija como ramas temporales algunos vástagos poco vigorosos, a intervalos de 10 a 15 cm a lo largo del tronco. Pódelos cada año para retardar su crecimiento ya que, finalmente, serán removidos.

Figura 3
3. Reducción de la copa (Fig. 3)

La poda para reducir la copa se usa sobre todo cuando un árbol rebasa el espacio asignado. Este método, llamado a veces poda de horquilla descendente, es preferible al desmoche porque produce una apariencia más natural, retarda la fecha de la siguiente poda y minimiza la tensión (véase cortes de horquilla en la siguiente sección).

La reducción de la copa es un último recurso y suele dejar en los troncos grandes heridas que pueden atraer la pudrición. Este método nunca debe aplicarse a un árbol de forma piramidal. A la larga, es mejor solución remover el árbol y sustituirlo por otro que no crezca más allá del espacio disponible.


Cortes de Poda

Al podar, los cortes deben hacerse de modo que sólo se remueva el tejido de las ramas y el tejido del tronco no sufra daños. En el punto donde la rama se une al tronco, los tejidos de ambos son contiguos, pero están separados. Si al podar corta solamente los tejidos de la rama, es probable que los tejidos del tronco no mueran y que la herida sane mejor.

Figura 4 A
1. Poda de ramas vivas (figura 4)

Para encontrar el sitio donde debe cortar, busque el cuello de la rama que sale del tejido del tronco debajo de la base de la rama (Figura 4A) . En la superficie de encima suele haber un reborde de corteza de la rama (más o menos) paralelo al ángulo de la rama, a lo largo del tronco del árbol. El corte correcto no daña ni el cuello ni el reborde de corteza de la rama.



Figura 4 B Y 4 C
Un corte correcto empieza justamente afuera del reborde de corteza de la rama y baja en ángulo, apartándose del tronco del árbol, sin lesionar el cuello de la rama (Figura 4 B) . Corte lo más cerca posible del tronco, en la axila de la rama, pero fuera del reborde de corteza de ésta, para que el tejido del tronco no sufra lesiones y la herida sane lo antes posible. Si el corte se hace demasiado lejos del tronco, dejando un tocón de rama, el tejido de ésta muere y la herida se cierra con tejido cicatricial procedente del tronco. La herida tarda en cerrar porque ese mismo tejido del tronco tiene que sellar también el tocón.

La calidad de los cortes de poda se puede evaluar examinando las heridas al final de la temporada de crecimiento. En los cortes de poda bien hechos se forman anillos concéntricos de tejido cicatricial (Fig. 4C). Los cortes lisos que se hacen dentro del borde de la corteza o el cuello de la rama provocan un intenso desarrollo de tejido cicatricial a los lados de las heridas de poda, con muy poca formación de dicho tejido en la parte superior e inferior . Como dijimos, los cortes que dejan tocones provocan la muerte del resto de la rama, y el tejido cicatricial se forma alrededor de la base, con los tejidos del tronco.

Al cortar ramas pequeñas con podaderas manuales, asegúrese de que la herramienta esté bien afilada para que el corte sea limpio y no cause desgarramientos. Las ramas grandes que requieren el uso de sierra deben sostenerse con una mano mientras se hace el corte. Si la rama es demasiado grande y no puede sostenerla, haga el corte en tres pasos para no desgarrar la corteza .

1.
El primer corte es una muesca superficial debajo de la rama, afuera del cuello. Este corte impedirá que la rama desgarre el tejido del tronco al caer, separándose del árbol.
2.
El segundo corte debe hacerse en la parte externa del primero, a través de toda la rama, dejando un tocón corto.












3. Luego se corta el tocón justamente afuera del reborde de corteza o el cuello de la rama, y termina la operación.

FIGURA 5
3. Corte de horquillas (Fig. 5)

Un corte correcto empieza apenas sobre el reborde de corteza de la rama y se extiende a través del tronco, paralelamente al reborde. El tronco removido suele ser demasiado grande para sostenerlo con una mano, y se requiere el método de tres pasos.

1.
En el primer corte, haga una muesca en el tronco, en el lado opuesto a la rama que será retenida, muy por encima de la horquilla.
2.
Inicie el segundo corte dentro de la horquilla de la rama, muy por encima de su reborde de corteza, y corte el tronco, por encima de la muesca.
3.
Corte el tocón restante apenas dentro del reborde de corteza de la rama, a través del tronco, en dirección paralela al reborde.

Para evitar el brote excesivo de vástagos epicórmicos en el tronco, debajo del corte, o que la muerte de éste se extienda a una rama lateral más baja, haga el corte en una rama lateral que tenga por lo menos un tercio del diámetro del tronco en su punto de unión.

Guía para Podar
Para estimular el desarrollo de un árbol fuerte y sano, use la siguiente guía para podar.

Generalidades

  • Pode primero por seguridad, luego por salud y finalmente por estética.
  • Nunca pode árboles que estén cerca de cables de alta tensión o los rocen; mejor consulte a la compañía local.
  • No pode árboles si eso los hace más susceptibles a plagas importantes (p. ej., en áreas donde prevalece el marchitamiento del roble, no pode esos árboles ni en primavera ni a principios de verano; si hay árboles susceptibles al chamusco, pódelos solamente en su periodo latente).
  • Use esta guía de decisiones según el diámetro de las ramas que cortará: 1) menos de 5 cm - ¡hágalo!, 2) de 5 a 10 cm - piénselo dos veces; y 3) más de 10 cm - sólo por una buena razón.
Estudie la forma en que va a podar el árbol, desde la punta hacia abajo.
Conserve las ramas cuya unión forme un ángulo en U. Corte las ramas cuyo ángulo de unión sea débil, en forma de V y/o con corteza incrustada.
Lo ideal es que los árboles jóvenes tengan ramas laterales uniformemente espaciadas sobre el tronco principal.
Elimine todas las ramas entrecruzadas o que rocen entre sí.
Asegúrese de que las ramas laterales no tengan un diámetro mayor que entre la mitad y tres cuartas partes del diámetro del tronco, para que no crezcan troncos codominantes.
No corte más de la cuarta parte de follaje vivo del árbol en una sola operación. Si es necesario podar más, hágalo en varios años sucesivos.
Mantenga siempre ramas vivas en dos tercios de la altura total del árbol cuando menos. Si corta demasiadas ramas bajas, entorpecerá el desarrollo de un tronco lozano.
Suprima los vástagos basales y los vástagos epicórmicos vigorosos.
Pode para reducir la copa sólo si es absolutamente necesario. Haga el corte en una rama lateral que tenga por lo menos un tercio del diámetro del tronco que va a remover.
Si necesita suprimir más de la mitad del follaje de una rama, córtela completa.

Espero que estos consejos puedan servir de ayuda a la hora de realizar la poda en el huerto casero o jardín. Hasta pronto.

FUENTE: http://www.na.fs.fed.us

JARDINERIA Y SALUD

Tomar el sol produce vitamina D

El cuerpo humano, al recibir los rayos del sol, metaboliza mejor la vitamina D. Así, como la jardinería es una actividad al aire libre, el cuerpo produce naturalmente vitamina D. Esta vitamina cumple funciones sobre los huesos y recientemente se ha descubierto que frena el envejecimiento. Una ligera exposición solar resulta beneficiosa. No hay que olvidar, por tanto, llevar sombrero y crema solar e hidratarse a menudo bebiendo agua.

Ensuciarse con tierra es bueno

Trabajar con las manos en la tierra es beneficioso. Algunas personas creen que la tierra es algo sucio y hay que evitar mancharse con ella, especialmente, en el caso de los niños. Pero, en realidad, ocurre todo lo contrario. Que un niño quiera jugar con la tierra (y hasta comer tierra) es lo más normal del mundo.
La tierra contiene minerales y microorganismos que mejoran el sistema inmunológico. Ensuciarse las manos, la cara o las uñas con tierra al cuidar del jardín o el huerto fortalece el cuerpo.

Reducir el estrés

El estrés es uno de los grandes males de la actualidad. Es perjudicial para el cuerpo, que puede sufrir infartos u otras enfermedades, y para la mente, ya que el estrés puede llegar a derivar en un problema psicológico.
Se puede ir al psicoanalista o se puede cuidar un jardín, una tarea relajante y gratificante. Ver crecer una planta hasta que da sus frutos es la mejor terapia.

Ejercicio físico

Cultivar, arar, regar, fertilizar, podar, elaborar compost suponen hacer un ejercicio físico moderado que fortalece el cuerpo.

Alimentación sana

Comer hortalizas y frutas cultivadas por uno mismo y, además, preferiblemente de forma orgánica, mejora la alimentación y, por tanto, las defensas del cuerpo. Además, es una forma de ahorrar un poco de dinero

viernes, 3 de noviembre de 2017

SEMBRAR UN ARBOL


  1. to sembrar árboles
    1
    Decide en dónde quieres sembrarlo y márcalo. Una vez que hayas tenido la oportunidad de observar tu tierra y pensar en cuál es tu objetivo, puedes elegir un lugar para sembrar el árbol. Marca este lugar con un círculo amplio y de un color vivo.
    • Asegúrate de tomar en consideración cosas como los cables de luz y la ubicación de tu casa y la entrada para el auto, así como a otros árboles, de forma que las raíces no dañen tu propiedad al crecer.[10]
    • Usa una pintura especial para marcar el lugar. Estos recipientes tienen una boquilla especial de forma que puedas rociarlos boca abajo.[11]
  2. to sembrar árboles
    2
    Mide el cepellón. Antes de empezar a excavar el agujero para sembrar el árbol, mide el cepellón. Esto te dirá cuán profundo tiene que ser el agujero.
    • Para este punto, puedes retirar la arpillera que está alrededor del punto en el que las raíces se conectan al tronco.[12]
    • Usando una cultivadora o un azadón, retira la capa superficial de tierra del cepellón.
    • Retira la suficiente tierra como para exponer el punto de conexión entre las raíces y el tronco.[13]
    • Mide la altura y el ancho del cepellón desde el suelo hasta la parte superior del punto de conexión entre el tronco y las raíces, y de un lado al otro.[14]
  3. 3
    Prepara el agujero para el árbol. Usando una pala, excava un agujero en el cual sembrarás el árbol. Debes asegurarte de que sea lo suficientemente grande como para ajustarse al tamaño del árbol y darle suficiente espacio para crecer y enraizarse.
    • Excava un agujero que sea de 60 a 90 cm (de 2 a 3 pies) más ancho y que tenga alrededor de la misma profundidad que el cepellón. Esto le dará al árbol suficiente espacio para caber y permitirá que las raíces frescas crezcan sin estrés.[15]
    • Trata de excavar el agujero con un pequeño "pedestal" de tierra en el centro en donde el árbol estará apoyado. El agujero debe ser un poco más profundo en los bordes, pero debe haber un pedestal de tierra en el centro, donde estará apoyado el cepellón. Este pedestal evita que el cepellón esté apoyado constantemente sobre agua. Cualquier exceso de agua fluirá naturalmente hacia las áreas más profundas del agujero alrededor de los bordes, desde donde las raíces pueden beber si es necesario.
    • Mide el agujero para ver si es lo suficientemente ancho y profundo. Si es necesario, excava más tierra para alcanzar la profundidad y el ancho deseados.[16]
    • Coloca una capa ligera de superfosfato en el agujero para promover un sistema de raíces saludable.[17]
  4. to sembrar árboles
    4
    Coloca el árbol dentro del agujero suavemente. Finalmente, ha llegado el momento de sembrar el árbol. Después de haber preparado el agujero cuidadosamente, coloca el árbol suavemente en su nuevo hogar. Si no encaja, sácalo y ajusta el tamaño del agujero.
    • Asegúrate de que el agujero no sea demasiado profundo ni demasiado superficial. El nivel del suelo del árbol debe encajar con el nivel del suelo después de que rellenes el agujero.
    • No entierres el lugar en donde el tallo se convierte en raíces, también llamado la corona, ni dejes ninguna raíz expuesta.
    • Puedes extender el mango de la pala a través del agujero de un lado al otro para medir si la corona está nivelada con la tierra a su alrededor antes de llenar el agujero.
  5. to sembrar árboles
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    Posiciona el árbol. Cuando el árbol esté en el agujero, identifica su mejor cara y gírala en la dirección que quieras. Este paso te permitirá disfrutar de la apariencia del árbol y también de hacer que dé su mejor cara.[18]
    • En esta etapa, retira cualquier arpillera de las raíces del árbol.[19]
    • Asegúrate de posicionar el árbol lo más erguido posible. La forma en que posiciones el árbol afectará su crecimiento en los años venideros.
    • Considera la posibilidad de utilizar un nivelador para medir si has posicionado el árbol de forma erguida. También puedes pedirle a un amigo o familiar que vea si el árbol está posicionado perfectamente erguido.
    • Si es necesario, usa estacas para ayudar a que el árbol crezca erguido.
  6. 6
    Rellena el agujero. Usando una mezcla de compost y la tierra que excavaste mientras preparabas el agujero, rellénalo. Asegúrate de tener suficiente tierra para soportar las raíces a la vez que les das espacio para crecer.[20]
    • Rellena tres cuartos del agujero con tierra existente y un cuarto con compost o estiércol compostado según sea necesario.
    • Es importante asegurarte de que no haya bolsas de aire alrededor de las raíces al rellenar el agujero. A fin de eliminar cualquier bolsa de aire que pueda estar presente, rellena solo parte del agujero y luego apisónalo ligeramente con las manos o la pala. Haz esto para las capas posteriores.
    • Al apisonar el relleno, asegúrate de proceder suavemente y de no usar los pies porque podrías pisotear las raíces.
    • Usa un poco de compost o de estiércol compostado si es necesario. Si la tierra que actualmente tienes no es rica, tiene cualidades arcillosas o tiene la consistencia del polvo o la arena, agregar estiércol o compost le dará al árbol un gran inicio.
    • Si el compost o el estiércol huelen mal, no han sido compostados correctamente y no deberían usarse, pues podrían "quemar" el árbol.
    • Resiste la tentación de usar un abono comercial, ya que puede estimular demasiado al árbol y hacer que se "queme" y no se desarrolle bien.
    • Préstale particular atención a los árboles frutales y nogales. Agregar estiércol o compost es esencial si vas a sembrar un árbol frutal o un nogal.
  7. to sembrar árboles
    7
    Si es necesario, coloca estacas alrededor del árbol. Si tu árbol aún es un retoño, usa una estaca para ayudarlo a crecer durante el primer año de su vida. Esto evitará que el viento lo tumbe y permitirá que las raíces se establezcan.
    • Asegúrate de que las estacas estén atadas holgadamente al tronco. No las presiones contra la corteza ni las ajustes alrededor del tronco.[21]
    • Retira las estacas una vez que las raíces hayan tenido la oportunidad de establecerse, después de alrededor de un año.[22]
    • Los árboles más grandes pueden necesitar dos o tres estacas.[23]

Parte4
Cuidar el árbol

  1. to sembrar árboles
    1
    Riega el árbol recién sembrado. Una vez que el árbol esté sembrado, riégalo y mantén un horario regular de riego. Esto ayudará a que las raíces se establezcan en la tierra que las rodea.
    • Riega el árbol todos los días durante varias semanas para permitir que las raíces se establezcan. Después de esto, puedes reducir la frecuencia del riego.[24]
    • Riega según sea necesario para las condiciones en tu localidad. Toma en consideración la humedad, la lluvia y la luz del sol para ayudarte a decidir con cuánta frecuencia regar tu árbol.
    • Si vas a sembrar árboles frutales o nogales para un pequeño huerto doméstico, continúa regando semanalmente durante la vida del árbol, ya que tu cosecha dependerá de la irrigación constante. También debes abonar los árboles frutales o nogales mensualmente o según las instrucciones en el empaque.
  2. 2
    Usa mantillo. Considera la posibilidad de agregar una capa de mantillo alrededor del árbol para ayudar a mantener a la humedad dentro y a mantener a raya a la mala hierba.
    • Cubre el agujero de siembra con 2,5 a 7,5 cm (1 a 3 pulgadas) de madera dura triturada o mantillo de hoja. Mantén el mantillo a por lo menos 30 cm (12 pulgadas) del tronco o podría ocasionar que este se pudra.[25]
    • Aplicar mantillo alrededor del árbol lo protegerá de que lo pisoteen y de las cortadoras de pasto, los cuales son dos elementos que comúnmente matan a los árboles jóvenes.
  3. to sembrar árboles
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    Poda el árbol si es necesario. Si hay alguna rama rota, muerta o enferma en el árbol, retírala suavemente con un cuchillo o con podaderas. Si no hay nada malo en las ramas, no hay necesidad de podar el árbol hasta después de la primera temporada de crecimiento.[26]
  4. 4
    Disfruta del árbol a medida que crece a lo largo de los años. Aprecia su sombra y belleza y agradécete por agregar otro árbol al mundo. No te arrepentirás y, si lo cuidas bien, ¡el árbol puede crecer durante mucho tiempo!
    • Tendrás que asegurarte de regar el árbol para mantenerlo desarrollándose bien. Debes lograr un equilibrio entre darle suficiente agua como para penetrar hasta las raíces y no ahogarlo.
    • Regar el árbol con un torrente constante de una manguera durante alrededor de 30 segundos debería ser suficiente. La tierra debe sentirse húmeda en todo momento y el mantillo ayudará a retener la humedad.[27]
    • Revisa la humedad de la tierra excavando hasta alrededor de 5 cm (2 pulgadas) debajo de la superficie y usando tu dedo para probar si la tierra está húmeda. Si lo está, no necesitas regarlo.[28]

Consejos

  • Al sembrar un árbol que esté en un recipiente, no desenredes las raíces para colocarlas en el agujero. Si están circundando demasiado al árbol como para sembrarlo, realiza cortes verticales. Las raíces crecerán otra vez. Es muy importante que las raíces entren en contacto inmediatamente con la tierra de relleno.
  • Considera la altura y la extensión en la madurez del árbol. El pequeño roble que sembraste a una corta distancia de tu casa podría convertirse en un peligro durante las tormentas en 30 años. Siémbralo más lejos o siembra un árbol que no sea muy grande cuando madure.

Advertencias

  • No pises ni camines sobre el agujero de siembra terminado. Caminar sobre la tierra que cubre las raíces del árbol ocasiona la compactación del suelo. El mantillo ayudará a reducir esto.

Cosas que necesitarás

  • Pala
  • Árbol
  • Lugar para sembrar el árbol
  • Tijeras (opcional)
  • Cuchillo (opcional)
  • Regadera
  • Marca popular de abono de liberación lenta (opcional)
  • Palos para medir
  • Compost o estiércol compostado (disponibles en bolsas de 18 kg [40 libras] o similar en la mayoría de viveros, centros de jardinería o ferreterías)