Escala de valores Una escala (del latín scalae “escalera”) es una correlación ordenada y jerarquizada de valores, considerando al valor como una cualidad positiva o negativa, que las personas conferimos a otras personas, a las cosas y a los hechos. Por lo que en relación a las personas, valores son las cualidades morales inherentes al ser humano, como humildad, responsabilidad. compromiso, honestidad, lealtad, amor, solidaridad entre otros. Por lo cual escala de valores es el listado de cuestiones morales importantes para cada sujeto en particular. Las personas son todas diferentes, singulares y únicas por lo que habrá distintas escalas de valores propias y personales de cada uno dependiendo de las historias personales, su aprendizaje, las experiencias vividas y los condicionamientos culturales. Sin embargo la tradición y la costumbre imponen coincidencias morales y éticas básicas en las distintas escalas de valores de la sociedad. Carecer de una escala de valores deja desamparado al hombre, vulnerable y solo en medio de la humanidad. En cambio el desarrollo de valores como el amor, el respeto, la paz, la tolerancia, la lealtad, la honestidad, cooperación y solidaridad promoverá una actitud y comportamiento tendientes al bienestar y armonía en la convivencia social, en oposición a quienes propongan odio, rencor, egoísmo, mentira, falta de respeto y desigualdad. Los valores son estudiados por la axiología, que es una rama de la filosofía que junto a la ética y la moral estudian cuestiones relativas a la valoración de la conducta del hombre y la sociedad. La escala de valores filtra la realidad a la hora de interpretarla por parte del sujeto, desde la óptica de la moral. Los valores nos sirven de guía para diferenciar el bien del mal, lo correcto de lo incorrecto. La educación desde la niñez es el medio por el que se adquieren los valores, cuya cuna es la familia y la escuela durante los primeros años de la infancia. A lo largo de los años y en camino hacia la madurez, es la experiencia quien nutre al ser humano sumando nuevos valores y cambiando otros. Ser honesto con uno mismo, tener una alta autoestima y ser fiel a nuestra escala de valores es una premisa fundamental para alcanzar la felicidad.
Fuente: http://quesignificado.com/escala-de-valores/
sábado, 20 de enero de 2018
LA IMPORTANCIA DE LOS BUENOS MODALES
La cortesía y los buenos modales son más que una señal de clase y educación: según los expertos, éstos tienen un efecto positivo en la salud, el trabajo y la familia
Sostienes la puerta para dejar pasar a esa persona... y pasa a tu lado sin una palabra de agradecimiento; tratas de disfrutar del cine, el teatro o el ballet... y el constante timbre de los teléfonos celulares te arruina la noche; la luz del semáforo cambia a verde... y si no pisas el acelerador en menos de dos segundos, los otros choferes te tocan la bocina o te gritan improperios; vas a cenar a un restaurante y, en la mesa de enfrente, una persona ?elegantemente vestida, por cierto? usa un palillo para limpiarse los dientes en público; llevas a tus hijos pequeños al cine a ver una película infantil, y los personajes dicen puras groserías. Y todos ríen la "gracia".
Vistos por separado, estos incidentes parecen no tener mucha importancia en el gran esquema de la vida, sobre todo en un mundo plagado por la guerra y las necesidades de tantas personas. Pero... ¿de veras son tan inofensivos? En el film Broadcast News, una comedia con William Hurt y Holly Hunter, filmada en 1987, uno de los personajes plantea esta interesante pregunta: "¿Qué sucedería si el diablo no fuera un ser horrible, que inspire terror, sino todo lo contrario: si fuera una persona atractiva y encantadora, que lo único que logra es que, poco a poco, sin darnos cuenta, bajemos nuestros estándares...?
En estos momentos, muchas personas dicen tener la respuesta a esa pregunta. De acuerdo con una encuesta dada a conocer en la cadena de televisión CNN, el 79 por ciento de los entrevistados opinó que en la actualidad la falta de cortesía, la ausencia de modales y el comportamiento desconsiderado de muchas personas es un problema muy serio; uno que no se limita a esas personas que han borrado de su vocabulario las palabras "por favor" y "gracias", ni a aquellas que no saben qué tenedor usar en la mesa. Este abarca desde el uso y abuso del teléfono celular en sitios públicos, hasta la falta de etiqueta en Internet.
De hecho, muchos expresan verdadera alarma ante la creciente ola de falta de modales en la sociedad actual.
"Es una epidemia que amenaza con acabar con lo que queda de la civilización", opina Lynn Truss, la autora de Talk to the Hand, un libro que explora este tema. Y ella no está sola. P. M. Forni, el autor de Choosing Civility, una obra en la que explica "las 20 reglas del comportamiento considerado", estas faltas de cortesía y actos de rudeza "van minándonos. Poco a poco... se suman a la carga de estrés y de fatiga que todos llevamos".
La cortesía, la consideración y el tacto han sido llamados "el aceite que lubrica la gran maquinaria social" que nos permite funcionar en relativa paz y armonía. Y con razón. Si todos simplemente actuáramos sin tomar en cuenta de qué manera nuestras acciones afectan a quienes nos rodean, el solo hecho de salir a la calle a comprar el pan podría sentirse como un acto de agresión: los más fuertes tomarían nuestro puesto en la fila del supermercado; los impacientes nos empujarían para quitarnos de su camino, el indiferente nos cerraría la puerta en la cara, y muchos quizás harían actos muy personales, y muy privados, en público.
"Los buenos modales -decir 'por favor' y 'gracias', bajar la voz cuando interferimos con la tranquilidad o la concentración de otro, poner la basura en su lugar- demuestran un interés en el bienestar de nuestra comunidad y en la salud del planeta en el que vivimos", opina Forni.
Por el contrario, cuando una sociedad abandona los buenos modales, el efecto acumulativo de estas agresiones aumenta el estrés y afecta el bienestar total de la persona: la salud, las relaciones y la paz mental. Incluso se ha probado que la rudeza, la vulgaridad y la falta de cortesía en el trabajo afectan la productividad. En un estudio llevado a cabo entre 800 participantes, más de la mitad admitió que después de un contratiempo debido a la vulgaridad o desconsideración de un compañero de trabajo, perdieron tiempo pensando en el incidente, y eso no es todo: un 20 por ciento admitió que dejó de esforzarse en su trabajo.
"Los empleados descargan la frustración en la empresa", señaló Christine Pearson, profesora de la Universidad de Carolina del Norte, en los Estados Unidos, que llevó a cabo esta investigación.
¿Qué está pasando?
De acuerdo con los analistas sociales, este "relajamiento" en los modales puede deberse a la confluencia de varios factores:
* En muchas familias los padres trabajan o están ausentes gran parte del tiempo durante los años formativos de sus hijos. Esto deja la educación social de los pequeños en manos de personas que, muchas veces, no les inculcan los modales básicos. Muchos crecen literalmente con la televisión como niñera.
* En un afán por hacer reír o por atraer al público más joven, muchas películas, programas y canciones van por el denominador común más bajo. Con la repetición constante, estos tienen el poder de ir acostumbrando a la persona. Prueba de ello es Roxana, la mamá de Roberto, de 7 años. Ella se pregunta: "¿Cómo puedo inculcarle buenos modales a mi hijo, si cuando lo llevo a ver el film Shrek, el personaje de la Princesa, que es la heroína de la trama, eructa en la mesa?". Si multiplicamos esto por todos los programas de radio y TV, avisos comerciales, canciones y películas que recurren a la grosería y la vulgaridad, comprendemos mejor de dónde surge el problema.
* El culto a las celebridades es un arma de doble filo. Cuando las estrellas sirven para inspirar, la influencia que tienen en la sociedad es positiva. Pero cuando los ídolos se comportan vulgarmente, ese comportamiento llega a convertirse en la norma. Actualmente, muchas personas abandonen esos gestos de cortesía que toman tiempo o esfuerzo, pero que, de nuevo, "lubrican la maquinaria social": contestar una llamada telefónica, enviar una nota dando las gracias por un regalo o por una invitación, dejar las cosas en el lugar donde las tomaron, apagar el teléfono celular en el cine y el restaurante, etc.
"Esto es, en parte, culpa de Internet. Nos hemos acostumbrado a lidiar con una pantalla, no con una persona", señala Truss. "Ya ni siquiera nos disculpamos cuando actuamos mal, porque nadie es capaz de admitir que cometió un error".
Al rescate de los valores perdidos
Para vivir en armonía y sin estrés, tener mejores relaciones, funcionar mejor en el trabajo y disfrutar más de la vida, es esencial desenvolvernos en un mundo donde imperen el respeto y la consideración. Para rescatar estos valores en peligro de extinción, los expertos aconsejan:
* Conviértete en una "guerrera por la buena educación". Sé impecable en tus modales. Esto quiere decir que -siempre, sin excepción- sigas las reglas sociales básicas. Como sostener la puerta para que pase otra persona, responder a una invitación, contestar el saludo, realizar todo aseo personal en privado (desde limpiarse las uñas hasta usar el hilo dental), hablar en voz baja para no molestar a otros, no decir malas palabras, ceder el paso, dirigirse a toda persona -no solamente a las mayores- con respeto, etc.
* Si tienes hijos o estás en contacto con los jóvenes, enséñales con tu ejemplo. En los Estados Unidos, muchos padres han optado por inscribir a sus hijos en cursos de etiqueta y
modales, para que aprendan las reglas de buena educación.
* En la medida de lo posible, evita los programas o eventos que celebren la vulgaridad. Recuerda que la repetición constante llega a convertir un comportamiento vulgar y ordinario en algo que llegamos a ver como "normal".
* Cuando enfrentes una nueva situación social, si tienes dudas sobre cómo comportarte, actúa con consideración. Al final, esa es la base de los buenos modales.
Sostienes la puerta para dejar pasar a esa persona... y pasa a tu lado sin una palabra de agradecimiento; tratas de disfrutar del cine, el teatro o el ballet... y el constante timbre de los teléfonos celulares te arruina la noche; la luz del semáforo cambia a verde... y si no pisas el acelerador en menos de dos segundos, los otros choferes te tocan la bocina o te gritan improperios; vas a cenar a un restaurante y, en la mesa de enfrente, una persona ?elegantemente vestida, por cierto? usa un palillo para limpiarse los dientes en público; llevas a tus hijos pequeños al cine a ver una película infantil, y los personajes dicen puras groserías. Y todos ríen la "gracia".
Vistos por separado, estos incidentes parecen no tener mucha importancia en el gran esquema de la vida, sobre todo en un mundo plagado por la guerra y las necesidades de tantas personas. Pero... ¿de veras son tan inofensivos? En el film Broadcast News, una comedia con William Hurt y Holly Hunter, filmada en 1987, uno de los personajes plantea esta interesante pregunta: "¿Qué sucedería si el diablo no fuera un ser horrible, que inspire terror, sino todo lo contrario: si fuera una persona atractiva y encantadora, que lo único que logra es que, poco a poco, sin darnos cuenta, bajemos nuestros estándares...?
En estos momentos, muchas personas dicen tener la respuesta a esa pregunta. De acuerdo con una encuesta dada a conocer en la cadena de televisión CNN, el 79 por ciento de los entrevistados opinó que en la actualidad la falta de cortesía, la ausencia de modales y el comportamiento desconsiderado de muchas personas es un problema muy serio; uno que no se limita a esas personas que han borrado de su vocabulario las palabras "por favor" y "gracias", ni a aquellas que no saben qué tenedor usar en la mesa. Este abarca desde el uso y abuso del teléfono celular en sitios públicos, hasta la falta de etiqueta en Internet.
De hecho, muchos expresan verdadera alarma ante la creciente ola de falta de modales en la sociedad actual.
"Es una epidemia que amenaza con acabar con lo que queda de la civilización", opina Lynn Truss, la autora de Talk to the Hand, un libro que explora este tema. Y ella no está sola. P. M. Forni, el autor de Choosing Civility, una obra en la que explica "las 20 reglas del comportamiento considerado", estas faltas de cortesía y actos de rudeza "van minándonos. Poco a poco... se suman a la carga de estrés y de fatiga que todos llevamos".
La cortesía, la consideración y el tacto han sido llamados "el aceite que lubrica la gran maquinaria social" que nos permite funcionar en relativa paz y armonía. Y con razón. Si todos simplemente actuáramos sin tomar en cuenta de qué manera nuestras acciones afectan a quienes nos rodean, el solo hecho de salir a la calle a comprar el pan podría sentirse como un acto de agresión: los más fuertes tomarían nuestro puesto en la fila del supermercado; los impacientes nos empujarían para quitarnos de su camino, el indiferente nos cerraría la puerta en la cara, y muchos quizás harían actos muy personales, y muy privados, en público.
"Los buenos modales -decir 'por favor' y 'gracias', bajar la voz cuando interferimos con la tranquilidad o la concentración de otro, poner la basura en su lugar- demuestran un interés en el bienestar de nuestra comunidad y en la salud del planeta en el que vivimos", opina Forni.
Por el contrario, cuando una sociedad abandona los buenos modales, el efecto acumulativo de estas agresiones aumenta el estrés y afecta el bienestar total de la persona: la salud, las relaciones y la paz mental. Incluso se ha probado que la rudeza, la vulgaridad y la falta de cortesía en el trabajo afectan la productividad. En un estudio llevado a cabo entre 800 participantes, más de la mitad admitió que después de un contratiempo debido a la vulgaridad o desconsideración de un compañero de trabajo, perdieron tiempo pensando en el incidente, y eso no es todo: un 20 por ciento admitió que dejó de esforzarse en su trabajo.
"Los empleados descargan la frustración en la empresa", señaló Christine Pearson, profesora de la Universidad de Carolina del Norte, en los Estados Unidos, que llevó a cabo esta investigación.
¿Qué está pasando?
De acuerdo con los analistas sociales, este "relajamiento" en los modales puede deberse a la confluencia de varios factores:
* En muchas familias los padres trabajan o están ausentes gran parte del tiempo durante los años formativos de sus hijos. Esto deja la educación social de los pequeños en manos de personas que, muchas veces, no les inculcan los modales básicos. Muchos crecen literalmente con la televisión como niñera.
* En un afán por hacer reír o por atraer al público más joven, muchas películas, programas y canciones van por el denominador común más bajo. Con la repetición constante, estos tienen el poder de ir acostumbrando a la persona. Prueba de ello es Roxana, la mamá de Roberto, de 7 años. Ella se pregunta: "¿Cómo puedo inculcarle buenos modales a mi hijo, si cuando lo llevo a ver el film Shrek, el personaje de la Princesa, que es la heroína de la trama, eructa en la mesa?". Si multiplicamos esto por todos los programas de radio y TV, avisos comerciales, canciones y películas que recurren a la grosería y la vulgaridad, comprendemos mejor de dónde surge el problema.
* El culto a las celebridades es un arma de doble filo. Cuando las estrellas sirven para inspirar, la influencia que tienen en la sociedad es positiva. Pero cuando los ídolos se comportan vulgarmente, ese comportamiento llega a convertirse en la norma. Actualmente, muchas personas abandonen esos gestos de cortesía que toman tiempo o esfuerzo, pero que, de nuevo, "lubrican la maquinaria social": contestar una llamada telefónica, enviar una nota dando las gracias por un regalo o por una invitación, dejar las cosas en el lugar donde las tomaron, apagar el teléfono celular en el cine y el restaurante, etc.
"Esto es, en parte, culpa de Internet. Nos hemos acostumbrado a lidiar con una pantalla, no con una persona", señala Truss. "Ya ni siquiera nos disculpamos cuando actuamos mal, porque nadie es capaz de admitir que cometió un error".
Al rescate de los valores perdidos
Para vivir en armonía y sin estrés, tener mejores relaciones, funcionar mejor en el trabajo y disfrutar más de la vida, es esencial desenvolvernos en un mundo donde imperen el respeto y la consideración. Para rescatar estos valores en peligro de extinción, los expertos aconsejan:
* Conviértete en una "guerrera por la buena educación". Sé impecable en tus modales. Esto quiere decir que -siempre, sin excepción- sigas las reglas sociales básicas. Como sostener la puerta para que pase otra persona, responder a una invitación, contestar el saludo, realizar todo aseo personal en privado (desde limpiarse las uñas hasta usar el hilo dental), hablar en voz baja para no molestar a otros, no decir malas palabras, ceder el paso, dirigirse a toda persona -no solamente a las mayores- con respeto, etc.
* Si tienes hijos o estás en contacto con los jóvenes, enséñales con tu ejemplo. En los Estados Unidos, muchos padres han optado por inscribir a sus hijos en cursos de etiqueta y
modales, para que aprendan las reglas de buena educación.
* En la medida de lo posible, evita los programas o eventos que celebren la vulgaridad. Recuerda que la repetición constante llega a convertir un comportamiento vulgar y ordinario en algo que llegamos a ver como "normal".
* Cuando enfrentes una nueva situación social, si tienes dudas sobre cómo comportarte, actúa con consideración. Al final, esa es la base de los buenos modales.
lunes, 15 de enero de 2018
escarabajos
Escarabajos como recursos beneficiosos
Los escarabajos no son sólo plagas, también pueden ser beneficiosos, por lo general mediante el control de las poblaciones de plagas. Uno de los mejores, y ampliamente conocidos ejemplos son las mariquitas (de la familia Coccinellidae). Tanto las larvas como los adultos se alimentan de las colonias de áfidos. Otras mariquitas se alimentan de insectos y cochinillas.
Si las fuentes de alimentos normales son escasas, es posible que se alimenten de otras cosas, como pequeñas orugas, chinches de las plantas, melón y néctar. Los escarabajos de tierra (familia Carabidae) son depredadores comunes de muchos insectos diferentes y otros artrópodos, incluidos los huevos de moscas, orugas, gusanos alambre y otros.
Los escarabajos coprófagos (Coleoptera y Scarabidae) se han utilizado con éxito para reducir las poblaciones de moscas pestilentes y los gusanos parásitos que se reproducen en el estiércol del ganado. Los escarabajos utilizan el estiércol disponible para la cría y lo entierran en el suelo, con el efecto añadido de mejorar la fertilidad del suelo y el ciclo de los nutrientes. Las especies de escarabajo pelotero a Australia, desde Sudáfrica y Europa redujo efectivamente la población Musca vetustissima en un 90 %.
Los escarabajos peloteros juegan un papel notable en la agricultura. Al enterrar y consumir el estiércol, mejoran el reciclaje de nutrientes y la estructura del suelo. Además, protegen a los animales de granja, tales como el ganado, mediante la eliminación de excrementos, que, si se dejan, podría proporcionarle un hábitat para plagas, como moscas. Por lo tanto, muchos países han introducido a la criatura para el beneficio de la cría de animales. En los países en desarrollo, el escarabajo es especialmente importante como un complemento para la mejora de las normas de higiene. El Instituto Americano de Ciencias Biológicas informa que los escarabajos peloteros salvan a la industria ganadera de Estados Unidos un estimado de $ 380 millones al año a través del enterramiento de las heces de ganado.
Algunos escarabajos ayudan en un entorno profesional, haciendo cosas que la gente no puede; tales como los de la familia Dermestidae, que se utilizan a menudo en la taxidermia y preparación de especímenes científicos para limpiar los huesos de remanente de tejido blando. Las larvas del escarabajo se utilizan para limpiar cráneos porque hacen un buen trabajo de limpieza, y las larvas del escarabajo no crean las marcas de las herramientas de los taxidermistas. Otro beneficio es que sin rastros de carne restante, y sin grasas emulsionadas en los huesos, el trofeo no desarrollará el olor desagradable a muerto. El uso de las larvas del escarabajo significa que todo el cartílago es retirado junto con la carne, dejando los huesos impecables.
Estos insectos se utilizan como alimento humano en el 80% de las naciones del mundo. Los escarabajos son los insectos más ampliamente consumidos. Se conocen 344 especies por ser utilizados como alimento. Por lo general se comen en la etapa larval. El gusano de la harina es la especie de escarabajos más consumida. Las larvas del escarabajo oscuro y el escarabajo rinoceronte también se comen.
Aves
Foto: birdsontheedge.org
Las aves son un grupo diverso, y sus colores brillantes, sus distintas canciones y llamadas, añaden diversión a nuestras vidas. Las aves son muy visibles y ofrecen buenas oportunidades de observar la diversidad de su plumaje y sus comportamientos. Debido a esto, son muy populares para muchos que persiguen siempre ver de cerca la vida silvestre y el seguimiento de sus actividades. Las aves juegan un papel ecológico vital. Son enlaces críticos dentro de las grandes cadenas y redes que existen en el ecosistema. Miremos sólo algunos de los muchos papeles que juegan las aves:
Agentes de dispersión
Algunas aves transportan una variedad de cosas a través del medioambiente. Por ejemplo, sirven para esparcir semillas de varias plantas, lo que ayuda en la dispersión de las mismas. Los colibríes polinizan varias plantas productoras de néctar, transportando el polen en sus picos y plumas de una flor a otra. Incluso algunas aves zancudas reubican los huevos de peces que se pegan a sus patas, ayudando así en la dispersión de los peces a otras partes de un río o pantano.
Controles biológicos
Si alguna vez has pasado tiempo en verano mirando al cielo, has visto, sin duda, golondrinas y vencejos deslizándose por el aire. Estos acróbatas aéreos están constantemente consumiendo cientos de insectos, muchos de los que consideramos plagas. Estas y otras aves consumen insectos como los mosquitos, escarabajos japoneses, y polillas. Para alimentar a sus crías, las aves capturan enormes cantidades de insectos adultos y larvas, que son altos en proteína. Sin pájaros, muchos de estos insectos podrían ser aún plagas mayores que consumirían los cultivos agrícolas y forestales.
En conclusión podemos decir que las aves:
- Son valiosas por derecho propio.
- Son indicadores sensibles de la riqueza biológica y de las condiciones ambientales.
- Son vitales para las condiciones ecológicas del medio natural.
- Tienen un valor ecológico y cultural para la gente, ya sea directa o indirectamente.
- Nos permiten incrementar nuestros conocimientos científicos y nuestra comprensión del medio ambiente.
- Son bellas, sugerentes y constituyen una fuente de felicidad y deleite para mucha gente.
- Son muy útiles para fomentar una conciencia pública en materia de conservación.
sábado, 13 de enero de 2018
Animales que ayudan a las personas
Qué animales ayudan a las personas?
Perros
Los perros son especialmente efectivos para ayudar a las personas a sentirse mejor, es decir, alivian la depresión y la ansiedad e incluso los niveles de estrés. Aceleran la recuperación de las personas cuando estas se encuentran convalecientes.
Un perro de terapia es tranquilo, sociable y sobre todo paciente.
Los perros de servicio ayudan a las personas con discapacidades a mantener un estilo de vida mucho más fácil.
Delfines
Han sido empleados para tratar el autismo, el síndrome de Down y la parálisis cerebral. Se cree que la presencia de estos animales junto a las ondas que emiten ayudan a calmar a los pacientes.

Gatos
Son animales muy independientes, ideales para personas ansiosas, deprimidas o que se sienten solas pero no pueden dedicar mucho tiempo al cuidado del animal.
El acariciar al gato y sentir su ronroneo tiene efectos calmantes instantáneos sobre su dueño.
Caballos
Conocida como equinoterapia, en esta terapia los caballos ayudan a las personas con autismo, parálisis y problemas emocionales a sentirse más seguros consigo mismos.
Animales de granja
Los animales de granja de buen temperamento son ideales para personas con problemas psicológicos y emocionales como la timidez, la depresión, baja autoestima, ansiedad y estrés. En algunas granjas especiales las personas con problemas ayudan a cuidar de los animales conectándose con la naturaleza y sintiendo lo importantes que son para estas criaturas.
los animales y el bienestar
¿Por qué los animales nos aportan bienestar, felicidad y salud?

Hayamos tenido o no animales, el simple hecho de haber estado cerca de ellos en algún momento de nuestra vida, nos habrá infundido una sensación gratificante y de buen estado de ánimo. No es algo casual, ya que tiene una explicación científica.
De hecho, fue el biólogo americano, Edward O. Wilson quien elaboró la teoría de la biofilia. En ella, sugiere que los humanos siente una afinidad innata por todo lo viviente y lo natural. Pero no solo eso sino que además existen parámetros fisiológicos concretos que indican los beneficios del contacto entre animales y personas.
El contacto con un perro, con el cual se ha establecido un vínculo afectivo, hace que liberemos oxitocina, la hormona relacionada con el placer. También se reducen los niveles de cortisol en la sangre, indicador fisiológico del estrés y aumentan el nivel de endorfinas, un péptido que funciona como un neurotransmisor y que son las responsables de la sensación de bienestar. Más allá de estos visibles beneficios, también el ritmo cardíaco se ve reducido y se fomenta la reducción de la presión arterial (Odeendaal, 2000).
El contacto con un animal parece también tener efectos beneficiosos, tanto para la salud física como para la mental de las personas. Así, por ejemplo, la tenencia de una mascota se asocia a una presión arterial más baja, pero también a la realización de más actividad física y un sistema inmunitario más robusto (Anderson et al, 1992; Nimer and Lundahl, 2007).
Un estudio, llevado a cabo a 92 pacientes ambulatorios de una unidad de cardiología, encontró que aquellos que poseían una mascota mostraban una supervivencia estadísticamente superior al resto (Friedmann, 1980).
Además de los efectos de apoyo social para el propio individuo, tener cerca una mascota modifica en sentido positivo la percepción que los demás tienen de una persona y facilita las relaciones sociales. Y es que la relación con un animal de compañía puede ser utilizada para promover la empatía con los seres vivos en general y con las personas en particular.
Pero más allá de los beneficios que supone el simple contacto, el cuidado e incluso la educación del animal, esta afinidad innata de los humanos y los animales se puede utilizar asimismo con fines terapéuticos. Por ejemplo, en personas con dificultades para comunicarse, de motivación, de atención y de concentración, con una baja autoestima, en las que quiere promover el sentido de la responsabilidad o que presentan cualquier otra problemática de comportamiento, incluida la enfermedad mental (Fine, 2010).
Importancia de las abejas
Ahora que está de moda (otra vez) el tema de las abejas, su desaparición, sus consecuencias y la creación de abejas robots para la polinización, voy a intentar esclarecer un poco el porqué son tan necesarias las abejas en nuestra supervivencia.
Como bien dijo Albert Einstein, las abejas son muy importantes para el desarrollo del hombre ya que sin ellas, el 60% de las frutas y verduras que hoy consumimos desaparecerían al no ser polinizadas.
De las 100 especies de cultivos que abastecen el 90% de los alimentos del mundo, las abejas polinizan más del 70% de ellos. Además, polinizan más de 25.000 especies de plantas con flores. Sin estos insectos la actividad agrícola prácticamente desaparecería, lo que dejaría a muchas familias sin una fuente de ingresos.
Una desaparición sistemática de la especie implicaría graves desequilibrios en la economía mundial, ya que están relacionadas con la generación de miles de millones de dólares anuales en productos agrícolas.
Desde el 2000, se viene estudiando el problema del “Colapso de las colonias”, por el que una cantidad considerable de abejas obreras de una colmena desaparecen abruptamente. Las causas pueden ser un aumento de los depredadores o la llegada de enfermedades, como el virus de parálisis aguada de Israel. Los científicos también proponen como causas los cambios producidos en el entorno por los pesticidas y otras sustancias tóxicas.
Algunas curiosidades sobre las abejas:
- Que para producir un kilo de miel, deben visitar alrededor de 10 millones de flores.
- Que una abeja obrera puede llegar a volar 800 km en toda su vida y sólo produciría media cuchara de miel.
- No atacan al hombre si no se les molestan.
Espero que con esto os haya quedado un poco más claro el porque son tan necesarias para nuestra supervivencia.
Cria y cuidado de las abejas
Conocer los ciclos de vida de las abejas
A finales de invierno la abeja reina comienza a poner los huevos. Puede ser que después de los dos años de vida la reina disminuya sensiblemente sus capacidades elementales y resulte necesaria su sustitución.
Durante la primavera las abejas comienzan a producir el néctar. Finalmente llegado el verano tiende a disminuir la población de abejas más longevas siendo sustituidas por las más jóvenes.
Conocer estas etapas ayuda a mantener su colmena en óptimas condiciones.
Diferenciar qué tipos de abejas existen en nuestra colmena
Se distinguen tres tipos: La reina, que es la única abeja con la capacidad de reproducirse, además de ocuparse de controlar la colmena.
El zángano cuya función es fecundar a la abeja reina; es mayor que las abejas obreras, no produce miel y carece de aguijón.
Las abejas obreras son las abejas hembras infértiles y se encargan del mantenimiento de la colmena y recolectar polen.
Obtener una colmena
Las abejas suelen vivir de forma natural en los huecos de los árboles o en espacios semejantes. Las colmenas comerciales tratan de imitar el espacio que las abejas crean en su hábitat natural. Hay que asegurarse de instalarla de forma apropiada y lejos de depredadores.
Animales que necesitamos para sobrevivir
5 animales que necesitamos para sobrevivir
marzo 26, 2009
por Rachel Balik
Siempre estamos escuchando sobre los animales que necesitamos salvar, pero ¿se ha preguntado alguna vez por qué? Aun cuando ciertamente no queremos ser responsables por la extinción de ninguna especie, resulta que en algunos casos, si dejamos que la población animal sufra, estaríamos dañándonos a nosotros mismos. He aquí cinco animales que los humanos necesitan para sobrevivir.
Abejas
Las abejas son famosas por su producción de miel, y mientras esta industria es ciertamente esencial, no es la razón principal por la que necesitamos de las abejas. Los gobiernos alrededor del mundo están intentando combatir un fenómeno conocido como “Colony Collapse Disorder” (“Desorden del Colapso de las Colonias”), observado por primera vez en Norteamérica en el 2004 y que desde entonces se ha expandido también a Europa. América ha perdido un 36.1% de sus colmenas desde el 2007. Tal vez porque las abejas son consideradas “insectos,” no han recibido la misma atención que los mamíferos en peligro de extinción.
Pero deberíamos prestar atención a la supervivencia de las abejas, ya que estos animales son esenciales para el abastecimiento alimenticio humano. USA Today advierte que si no hacemos algo para proteger a las abejas, podríamos terminar con una dieta basada únicamente en pan y agua. La polinización por insectos es la base de un tercio de las cosechas humanas, y dentro de esta cifra, las abejas melíferas son responsables de un 80%. ¿Qué tipo de cosechas? Manzanas, nueces, paltas, porotos de soya, espárragos, brócoli, pepinos, frutillas y duraznos, entre muchos otros, según indica el artículo. Y dado que las vacas dependen de las abejas para polinizar las plantas de las que se alimentan, estaríamos también faltos de carne si las abejas desaparecieran.
Pero deberíamos prestar atención a la supervivencia de las abejas, ya que estos animales son esenciales para el abastecimiento alimenticio humano. USA Today advierte que si no hacemos algo para proteger a las abejas, podríamos terminar con una dieta basada únicamente en pan y agua. La polinización por insectos es la base de un tercio de las cosechas humanas, y dentro de esta cifra, las abejas melíferas son responsables de un 80%. ¿Qué tipo de cosechas? Manzanas, nueces, paltas, porotos de soya, espárragos, brócoli, pepinos, frutillas y duraznos, entre muchos otros, según indica el artículo. Y dado que las vacas dependen de las abejas para polinizar las plantas de las que se alimentan, estaríamos también faltos de carne si las abejas desaparecieran.
Murciélagos
Aun cuando suelen ser demonizados en Halloween y en las películas de horror, los murciélagos ofrecen considerables beneficios a la humanidad. Nature Magazine explica que necesitamos de los murciélagos porque se alimentan de insectos, polinizan cosechas e incluso ayudan a fertilizar la tierra con su guano. Desafortunadamente, los murciélagos también están en peligro; el síndrome de las narices blancas está diezmando la población de murciélagos de Norteamérica. Y si le perturba tanto la idea de la pérdida de los murciélagos que siente que necesita un trago, puede estar sin suerte: los murciélagos ayudan a polinizar las plantas de agave, un ingrediente clave en la producción comercial del tequila. Incluso los aparentemente macabros murciélagos vampiros tienen un propósito. Su saliva podría ser un factor esencial en el desarrollo de un medicamento diluyente de la sangre para pacientes con derrames cerebrales.
Mariposas
La mariposa es otro animal volador con un gran valor para la humanidad. Ciertamente, son mejor apreciadas que los murciélagos por su belleza, pero pueden también jugar un papel valioso en la predicción del futuro de los cambios climáticos, según informa ScienceDaily. El Atlas de Riesgo Climático de las Mariposas Europeas relaciona los modelos de cambio climático con información sobre las poblaciones de mariposas. Los científicos han podido establecer conclusiones claves sobre cómo un nivel creciente de temperatura puede afectar la biodiversidad. Basándose en estas aseveraciones, los científicos pueden hacer recomendaciones acerca de cómo combatir los cambios climáticos.
Peces
Estudios recientes sugieren que los peces pueden combatir los cambios climáticos. The New Scientist informa que los investigadores de la Universidad de Exeter tienen información que indica que el carbonato de calcio presente en el excremento de los peces puede reducir la acidez oceánica significativamente. Cuando el excremento de los peces flota a la superficie del océano y se disuelve, contrarresta el dióxido de carbono que crea acidez en el agua.
Gusanos
Generalmente no prestamos demasiada atención a los gusanos, que están fuera de nuestra vista bajo la tierra – y la mayoría de la gente está contenta con esto, considerando a estas ondulantes criaturas repugnantes. Pero quienes están al tanto de la ecología y permiten que los gusanos participen en su vida pueden ayudar a reducir el uso de vertederos. Por muchos años, las personas han utilizado a los gusanos como alternativa a deshacerse de su basura. National Geographic reveló que incluso quienes viven en ciudades pueden intentar el método de “vermicomposting” y mantener un barril de gusanos en su cocina. En vez de poner su basura en el basurero tradicional, la comida y los deshechos pueden ser descompuestos por los gusanos rojos. Los gusanos pueden de este modo disminuir la acumulación de deshechos y proporcionar útiles fertilizantes al mismo tiempo.
Preservando la biodiversidad
Todos los animales e insectos, no solamente los cinco que hemos mencionado, contribuyen en sus ecosistemas y ayudan a mantener al planeta con vida. Desafortunadamente, una variedad de factores han desbalanceado varios ecosistemas, y muchos animales están amenazados o en peligro de extinción. The Center for Biological Diversity (Centro para la Biodiversidad) tiene información sobre una variedad de campañas para asistir a las especies en peligro.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
